Episodio 1: Enraizamiento y Autocuidado


Cambiar de dirección a menudo, en lo espacial y en lo mental suena a valiente y desapegado. En un ejercicio de honestidad quiero decirte que en realidad tiene su parte oscura.

En el capítulo de hoy quiero contarte las dos herramientas de enraizamiento que estoy utilizando y que me sirven para evitar las incómodas sensaciones de “no toco suelo” o “todo está en el aire” que en general suelen llevarme a crisis de estrés, disociación, incluso depresión.


Antes de empezar por favor permíteme un minuto.

Desde que nos fuimos de Valencia, hace ya más de un mes, no hemos parado: Barcelona, Sicilia, Londres, Estocolmo y aún no tenemos las llaves de Gotemburgo… llegaremos el lunes para irnos después al campo una semana y finalmente establecernos ya en una nueva ciudad. La séptima en ocho años.

Desde que dejé la danza profesional hace ocho años he creado un buen puñado de proyectos, de ellos vieron la luz varias empresas de éxito y aunque siempre han estado relacionadas con la danza, la cultura o el desarrollo personal todo se convierte, en retrospectiva, en un no parar de huidas, aburrimiento, dudas y búsquedas.

Me muevo mejor con la rutina y aunque quizás te parezca estúpido o desagradecido el no estar cómoda con tanto viaje lo cierto es que soy mujer de rutinas y necesito urgentemente plantar el huevo ya.

Hace unos días te recomendé en mi stories de instagram un vídeo de Teal Swan (en inglés) en el que ella misma comparte un sinfín de métodos, desde mantras hasta cristales, pasando por alimentación y otras actividades.

Yo soy más del método científico. No en plan santo Tomás del si no lo veo no lo creo, más en línea con el no voy a delegar mi bienestar en un objeto externo o perder tiempo en autosugestión y placebo que para eso ya tengo mi coco y no necesito la pluma de Dumbo.

Así que si eres de cristales, ángeles, auras, chakras y otras formas de sanación metafísica quizás no te apetezca seguir leyendo porque lo que yo uso es más físico y menos esotérico, no porque no crea en ello si no porque no me sirve a largo plazo, al menos no para esto.

Después de este pequeño disclaimer aquí te cuento qué uso, por qué lo uso y cómo funciona:

  • Alimentación Ayurvédica

Cuando me siento “en el aire” o “sin raíces” a parte de las consecuencias mentales hay síntomas físicos y ésos, quizás, son más sencillos de ver y menos fácil de trampear:

Dolores de cabeza recurrentes, sequedad en la piel, estreñimiento, picores, insomnio… sé que si hay más de tres efectos físicos probablemente en las bambalinas del coco se esté gestando agobio, ansiedad, ganas de huir y otras dudas existenciales.

Probablemente pueda observar también mis patrones de sueño ¿estoy durmiento menos? ¿me cuesta conciliar el sueño?. También es posible que esté más charlatana de lo normal (si cabe) y que vaya de un tema a otro en una conversación en plan monólogo… todo esto son síntomas de que el dosha vata, el dosha del aire, esté desequilibrado.

Sé que hablar de desequilibrios de aire suena un poco a ocus pocus pero es un simbolismo que representa muy bien el estado en el que estoy y lo que necesito.

¿Qué propone la alimentación ayurvédica en este caso?
Partiendo de la base de que todos los elementos y acontecimientos naturales tienen un dosha prominente lo primero que debo hacer es deshacerme de aquellos alimentos que sean vata (aire), controlar los pitta (fuego) y hacer acopio de los kapha (tierra).

Entiendo que tu pregunta ahora puede ser ¿y cómo se sabe si es verdad que esto o lo otro tiene más fuego que tierra? Totalmente comprensible.

Hay varios países que junto con la medicina alopática utilizan la ayurvédica para sanar con éxito un gran número de afecciones físicas y emocionales.

Son siglos de estudios de medicina tradicional india que yo no tengo, pero en los que he decidido confiar después de haberlo probado y visto con gran sorpresa como me curaba una acidez de estómago (que me llevó de urgencias) en cuatro días y sin medicación o un colon irritable sangrante (que arrastraba desde hacía más de una década) en cuestión de dos semanas.

Lo dicho, validar.

Así que en lo referente a mi “falta de toma de tierra” estoy utilizando las premisas de la alimentación ayurvédica. Evito los crudos y picantes y me inclino más hacia los tubérculos, las legumbres y los cereales bien cocinados.

Si te interesa el tema te invito a que visites la página de la Escuela Ayurvédica en España o si controlas inglés puedes hacerte un test super completo en la página de Tridosha.


  • Mindfulness:

Si bien hace muy poco tiempo yo era una defensora acérrima de la meditación Vipassana, hace unos meses llegué a la conclusión de que cuando estoy en un proceso depresivo o de ansiedad meditar sólo me llevaba a disociar.

Por ejemplo, una disociación leve sería quedarse absorto leyendo un libro y no darse cuenta de lo que sucede alrededor, o cuando estás conduciendo por una carretera familiar y te das cuenta de que no recuerdas los últimos kilómetros porque tu mente estaba "en otra parte" mientras tu cuerpo se encargaba de conducir. Estos síntomas no se consideran patológicos y caen dentro de la normalidad. Reciben el nombre de abstracción hipnótica. Una forma más severa y crónica de disociación puede verse en el trastorno de identidad disociativo, antes llamado trastorno de personalidad múltiple, y otros trastornos disociativos” fuente https://bit.ly/2rHxjd1


Por desgracia los leves me ocurren varias veces al día y los severos aparecen cuando menos me lo espero. Puedes leer más sobre la disociación patológica en el link que te dejo arriba.

El mindfulness me permite mantenerme aquí y ahora, además puedo hacerlo en cualquier momento y convertirlo en una rutina diaria que me ancla a la realidad presente, a mis sensaciones físicas, los elementos externos y al mismo tiempo observar la mente aceptándola y lo que es más importante para mí: sin querer cambiar lo que ocurre o disociar.

Te recomiendo el libro “Un Viaje por lo Sencillo” de Rut Cabrera, en el que propone una actividad diaria para conectar contigo, con el presente y con la naturaleza, además al comprarlo colaboras con una buena causa.

Si quieres más información sobre mindfulness y ejercicios prácticos te invito a que te pases por la página web de Plena Acción.


¿Estas son las únicas herramientas que utilizo? No.

También practico yoga con asanas de enraizamiento y aunque no soy de chakras ni pranas sí soy de entrar en contacto con mi cuerpo, mi respiración y mantenerme en el aquí y ahora mientras le doy a mi cuerpo mucho amor.


Además voy a terapia, porque considero que en la sociedad en la que vivimos quien más quien menos puede beneficiarse de un profesional experto en el funcionamiento de la mente y los comportamientos hacia uno mismo e interpersonales. Más aún si nos hemos dado cuenta de que hagamos lo que hagamos seguimos sintiéndonos perdidos o teniendo pensamientos, emociones y situaciones que nos hacen sufrir.


¿Algo más? Salgo de la ciudad tan a menudo como puedo. El bombardeo de estímulos no me ayuda a seguir una línea relativamente recta, voy dando tumbos entre la búsqueda de la perfección y la apatía y el asqueo social más profundo. Entrar en contacto con el silencio, la simplicidad y el desapego de la naturaleza me ayuda.


Huelga decir que no estoy en contra de ninguna de las herramientas físicas, metafísicas, esotéricas o terapéuticas que existen a día de hoy, a cada persona le funciona lo que le funciona, al final todo es cuestión de validar y ver si lo que estás haciendo te sirve de verdad, te da resultados y se mantiene en el tiempo.


Mi experiencia me dice que es muy fácil que “parezca que funciona” porque es lo que esperamos ver y seguro que ya sabes aquello de la percepción selectiva, el tema es si sirve de verdad, en la practicalidad del día a día y a largo plazo.

Para mí mis ataques de ansiedad, mis brotes depresivos y mis momentos de disociación son muy reales y afectan a mi vida, así que prefiero mover el culo al psicólogo, cambiar mi alimentación y hábitos en lugar de llevar un cuarzo en el bolsillo y esperar que todos mis patrones mentales se disuelvan… pero lo dicho, que esto es lo que me funciona a mí, nada más.

Por favor siéntete libre de aportar ideas, todas son bienvenidas y si sientes curiosidad sobre estos temas anímate a visitar las páginas que te propongo.

5 comentarios:

  1. Sabes que uso las mismas herramientas? Menos el tema de la alimentación ayurvédica, a la que le tengo ganas, por lo demás intento hacer lo mismo. Ir al psico es de las mejores cosas que he hecho jamás! Y el yoga, me ayuda, y sí en mi caso las meditaciones guiadas también, porque en los peores días he comprado que meditar yo sola me es contraproducente.
    Gracias por compartir tanta info valiosa. Creo que somos muchas las que transitamos estos caminos.
    Mil besos.

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    1. Hola preciosa,
      gracias por pasarte y compartir tu experiencia. La meditación puede ser un arma de doble filo en casos agudos de estrés o depresión, yo también encuentro las guiadas más útiles en esos momentos.
      Un beso enorme ♥

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  2. Te he escuchado mientras iba en el coche y me he sentido tan identificada en esta frase:".......todo se convierte, en retrospectiva, en un no parar de huidas, aburrimiento, dudas y búsquedas", así es mi vida, y no sé como centrarme, como sabes que es lo que de verdad quiero. Yo siempre digo que cada 4 años cambio de idea de lo que quiero, aunque ya con 40 años me estoy pensando a cansar. ¿cómo podría saber lo que realmente quiero?.
    Sobra de decir que te sigo y que muchas gracias por ayudar, esa palabra tan bonita.

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  3. He pedido el libro de Rut Cabrera, justo estaba buscando algo así, a ver q tal. Gracias!

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    1. ¡Qué bien Ana! Es un libro que es tan sencillo y tan beneficioso que seguro vas a querer hacer el viaje varias veces.
      Me alegra que haya resonado contigo.
      Un abrazo,
      Lou ♥

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